| Capítulo
8
El bien supremo
es como el agua.
El agua es buena porque beneficia a los diez mil seres
Sin rivalizar con ellos.
Se ubica
en los lugares que la mayoría de los hombres aborrece.
Por lo tanto está cerca del Tao.
Su morada
es la buena tierra.
Su corazón, las buenas aguas abismales.
Sus congéneres, los buenos hombres.
Sus palabras, la buena confianza.
Su gobierno, el buen orden.
Sus asuntos, el buen talento.
Sus movimientos, el buen ritmo.
El hombre
que consiente en ello no rivaliza con los otros y,
Por lo tanto, no se equivoca.
Siguiente
|