|
Capítulo
27
El buen andar no
deja rastros.
La buena palabra no tiene defecto
El buen contador no usa un ábaco.
El buen cerrojo no tiene pestillos
Y sin embargo no puede abrirse.
La buena atadura no necesita ligarse con cuerdas,
Sin embargo no puede desatarse.
Por lo tanto el
sabio es siempre bueno
Ayudando a las personas.
Por ende, no rechaza a nadie.
Siempre es bueno ayudando a todo.
Por ende, no rechaza nada.
Esto se denomina "seguir la luz".
Luego, una buena
persona
Es maestra de una persona no buena.
Una persona no buena
Es la riqueza de una persona buena.
Si este maestro
no es valorado,
Si esta riqueza no es amada,
Aunque se tenga conocimiento
Hay un gran extravío.
Esto se denomina "el perfecto misterio".
Siguiente
|