naturaleza femenina

las mil caras de la mujer

 

Teresa Rodríguez

Las mujeres somos cíclicas y cambiantes como la Luna vista desde la Tierra, ambas símbolos de la mujer desde la antigüedad, y estamos ligadas especialmente a la sangre y las emociones, sin olvidar que somos un todo. A través de la observación podemos detectar algunos patrones que se repiten y renuevan en cada ciclo lunar, estemos en la edad llamada fértil o no.

En ciertos momentos del mes sentiremos que nos apetece especialmente retirarnos, mostrarnos, seducir, o bien crear y nutrir. Hay días que estamos emocionalmente receptivas, irritables, sensitivas, pletóricas, sexuales, o bien andamos juntando los pedazos de nuestra parte masculina para que pueda equilibrarse y resurgir de manera sana y armoniosa.

Poseemos de forma natural una gran sensibilidad y capacidad de empatía y fusión. Eso nos proporciona facilidad para conectarnos con el sentir de las formas de vida, con las energías universales, con lo sagrado. Cuando las mujeres estamos juntas acabamos conteniéndonos y armonizándonos, si nos dejamos fluir con el corazón abierto y con respeto. Si no, entramos en la rivalidad y las fuerzas de creación se vuelven destructivas.

Vinculadas con nuestro útero, a lo largo de nuestra vida realizamos el trabajo de renuncia, gestación, contención paciente y amor incondicional que hace una madre respecto a sus hijos. La consciencia e inmediatez de soluciones que provienen de una intuición y creatividad afiladas, es aplicable a todas las áreas de nuestra vida, al margen de lo que la sociedad considere como creatividad y "maternidad".

En un ciclo de meditación pueden aglutinarse varios arquetipos femeninos en las cuatro principales fases lunares, como una guía de trabajo y conciencia hacia algo más extenso, que cambia todo el tiempo y se renueva sin cesar. Un ciclo para navegar guiada por tu Ser hacia el tesoro sagrado de tu creatividad.

CREATIVIDAD FEMENINA

En el blog "Tao de la mujer" que he creado para compartir el camino femenino hay varias entradas que amplian el concepto de creatividad que hemos adquirido a través de la sociedad o las vivencias de clan, que muchas veces responden a una mujer sometida, rebelde o intelectual. El problema es que estos papeles asumidos nos hacen estar en la reacción y no en una acción consciente que parta de nuestro centro, nuestro corazón y sentido de unión con la totalidad.

Hay dos entradas que he colgado al respecto y que me parece interesante compartir aquí, sobre la capacidad creativa de la mujer. La primera es sobre la creatividad femenina y puedes leerla haciendo click aquí. La segunda sobre la creatividad desde el silencio, click.

LAS FASES LUNARES, PALABRAS CLAVE:

  • Luna Nueva, la fase de la Bruja, la tierra fértil, el útero y las semillas. Tiempo de la menstruación. Agua, muerte y nueva vida. Riñones, trabajo sobre los miedos.
  • Luna Creciente, la fase de la Niña, energía de crecimiento, ascendente. Madera, brotes de nueva vida. Hígado, trabajo sobre la depuración emocional.
  • Luna Llena, la fase de la Madre, amor radiante, nutridor, incondicional. Tiempo de la ovulación, de la madurez. Corazón, trabajo sobre el amor, la entrega y la fusión.
  • Luna Menguante, la fase de la Hechicera, la sabiduría, el descenso a la intuición, introspección. Metal, consciencia, discernimiento, romper cadenas. Pulmones, trabajo sobre el desapego, consciencia y equilibrio.

Las mujeres somos todas ellas y muchas más energías que se recogen en un centro neutro, nuestro corazón, desde donde podemos contactar con la esencia de nuestro Ser y dejarle que actúe conectado con la totalidad, con el Uno.

IR A LISTA DE ARTÍCULOS

www.artestaoistas.com